Matemos a todos nuestros ídolos. Les prometo que con el tiempo, el mensaje de estos profetas eternos de la cultura se tornará incómodo, anacrónico y quedará enterrado en el pasado.
Reunido con los chicos, los machos, uno de ellos arranca: pero es que ya con tanta marcha no van a hacer nada, las feministas tienen una guerra declarada y ya es suficiente, la gente se cansa.
-Porque tienen que notarlo, porque tú lo notas y la idea es que nunca se te olvide-, le digo. Nosotros caminamos por la calle y sentimos miedo de que nos roben, nos apuñalen, nos maten, no se nos pasa por la cabeza que el victimario pueda ser una mujer. Y vuelve y salta: ah pues a mí sí me robó una mujer.
-Es que las personas con hambre y los adictos al bazuco en la calle son mixtos, te tocó la chirreta-. Las mujeres en general caminan por la calle con un miedo adicional, y es que los hombres las pueden matar o violar, porque es evidente que no las respetan de la misma manera que respetan a otros hombres. Los manes se matan entre sí por trogloditas, no por hombres.
Que hagan ejercicio, que carguen un fierro y sepan dispararlo, que practiquen las puñaladas, las marcuernas, ¡defiéndanse!
Bien por las que quieran defenderse en la calle, no puedes exigirle eso a todas las mujeres, solo porque así es el mundo. Yo nunca he metido cuchillos en mi bolso y me han robado varias veces. Yo me corto cocinando y me aterra. En este mundo espantoso que hemos creado, no son los psicópatas los que matan a las mujeres, somos nosotros, los hijos de las generaciones del machismo.
Y ese es un pana de derecha, de maraña en pecho. ¿Pero qué hay de estos izquierdos, que supuestamente le sirven a la revolución pero que dicen las mismas cosas? Llamarse de izquierdas, progresistas y anarquistas no les salva de ser machos que pueden ser peligrosos para las mujeres y para la resistencia. Los he leído, cansados de toparse con las palabras que los incomodan en lo profundo; aborto, feminidad, feminicidio, patriarcado. Su revolución es tan frágil que alimenta a los sicarios de siempre; el machito progresista tiene su perorata latente y en boca para que todos lo noten, pero derrotar al patriarcado cultural de manera legislativa es algo que no se puede permitir, porque vivir en el mundo de sus discursos lo oprime. ¿Qué hacer? si la revolución solo les sirve cuando obedece a sus capacidades y derechos de consumo. Los veo comprometidos con el ambiente, con el arte, contra la policía, pero cuando tienen que asumir la nueva conciencia colectiva y digerir nuevas responsabilidades de género, se esconden bajo las naguas de los abuelos, apagan sus teléfonos en los putiaderos y obligan a las mujeres de sus familias a parir.
Mata a tus ídolos, mata a tu dios violador, mata a tu padre; mata tus ejemplos, mata su música y sus profecías. Sus bailes siguen ahí, sus acordes, sus voces, las cosas tangibles y sensibles están con nosotros, pero su discurso, su moral, la podemos enterrar.
Machismo no es solo pegarle a las mujeres y violarlas, como si llegar a la violencia física determinara el único encuentro con el machismo. Con esta idea se escudan muchos hombres camuflados en la lucha, los aliades del feminismo. Cuando las mujeres se defienden y acusan a sus abusadores, estos hombres se quedan en silencio o se victimizan para recuperar el espacio perdido. Para los machitos de izquierda, la revolución se pone muy radical cuando sus libertades de acoso y superioridad moral sobre las mujeres se ve limitada. Ahora, no se trata de que salgan todos a hacer la de los paracos en ralito, que se sienten frente a las opiniones públicas a relatar sus atroces historias de misoginia para limpiar sus nombres y pasarse de listos.
La revolución no es solo económica; que si son libertarios o socialdemócratas, que si exportan o importan alimentos y combustibles, que si fuman legal o ilegal, pero no los veo hablando nunca de la propiedad privada y pública que representamos hombres y mujeres para el sistema actual.
Dejen de mandarse packs, qué paila que son. Yo tengo amigos peleados por eso, porque uno le dice machista al otro, y el otro le reclama, que porqué se queja si siempre se mandan fotos de viejas; el uno le dice que no es correcto, el otro le dice hipócrita y se mandan a la mierda. La pelea se da es por determinar, quién es menos machista que el otro. Pero está bien, estas discusiones se dan entre personas que van en procesos positivos de resocialización de género y se vale. Se vale arrepentirse, se vale cambiar de costumbres, se vale modelar el pensamiento, se vale llorar. Los machos de la izquierda tienen que bajarle al ego, con eso no van a rescatar a nadie. Se parecen a esos héroes patriotas de lomo plateado que están a una borrachera mal cuidada de matar y violar a sus tinders y a sus amigas. Con los fascistas nada, no todas sus opiniones personales valen, solo quiero que mejoremos todos los hombres que hacemos parte de la resistencia. No nos sirve ningún revolucionario que no sea feminista.
Una amiga me dijo que los hombres no deberíamos ser feministas y se lo acepto. No me queda otra que dirigirme a ustedes nada más, a los hombres.
Los machitos, pelo en pecho, lomo plateado, vergas de oro (muy patos dice una amiga) no tienen estas peleas que tuvieron mis amigos; ellos habitan este mundo sin cuestionarlo. Packs, misoginia y productos para la barba. Para ellos las mujeres son irremediablemente objetos de su deseo y protección, estos manes son los que salen a perseguir al abusador de su novia para matarlo sin preguntarles a ellas cómo se sienten. Ellos, conscientemente, consideran inferior a la mitad de la población humana. Para los que nos hemos dado cuenta de manera progresiva de este monumental abuso psicológico al que nos acostumbraron, que sostiene muertes, maltrato, violaciones y discriminación sistemática, nos invito a que traicionemos al patriarcado y lo matemos para siempre.

Me debería dar pena ver tantas veces veces que he escrito que tengo que dejar de ver porno. Pero no está de más, sumarle velas a la vergüenza. ¿Cómo más se construye la historia? Yo estoy comprometido con la anarquía de género y la libertad sexual pero tengo complejos del macho interior aprendido, sufro de celos malignos, la he cagado con mis panas por irresponsable; imagina los machitos de izquierda a los que solo les reafirmas su evidente machismo y se te vienen en la cara con rabia e indignación; hay que tener en cuenta el proceso que les falta a esos carajos. Es claro que en nuestros cerebros se ha cableado mucha basura.
Confieso que me siento incómodo en las fiestas cuando las chicas esperan que yo actúe como un macho, que juegue a la dinámica del pudor y los roles de género. Es el ambiente en que los manes rodean de hormonas a las chicas el que me disgusta, yo cuando veo eso, entro en modo terminator -¿qué hay pa fumar? ¿qué hay pa la cabeza?- La toxicity. Tenemos que tratar de influir positivamente en esos hombres que hacen parte de nuestras vidas. No es suficiente con retweets de noticias de feminicidios mientras siguen mandándose fotos de culos de viejas por whatsapp.
¿Y si le mandan una foto de un chocho? -fue una pregunta literal-
La bloqueo marica, qué putas eso
¿Pero qué rico una foto no?
Marica, reportada por spam… parce, hay porno en internet
Estos manes son los que dicen que si fueran chicas, serían supremamente perras sin distinción alguna. Lo que me parece es que si fueran mujeres, serían monjas, o señorilas frígidas, infieles y mentirosas. Como ellos. Léanse, llórense, que cambiar y ser mejores no es fácil con ese bagaje espermatozoide y esta república tan salvaje a nuestra espalda.
A las feministas que veo todos los días haciendo ataques sistemáticos a los hombres, -no por abusadores, violadores, matones, fascistas, antiderechos- sino por ser hombres; la remala, ustedes son iguales que los capitalistas y que los machos. Bájenle a ese hijueputa ego también. “Si yo tuviera un novio, lo amaría en secreto, porque qué vergüenza amar a un hombre” “Imagine coming home after a long day of work to…a man” “¿Qué fetiches asquerosos tienen? Por ejemplo, a mí me gustan los hombres” Yo sé que son chistes pero ¿en serio lo son? Esto es una guerra y no se me hace chistoso. Yo tratando de explicarle a mis amigos que el feminismo no es lo opuesto al machismo y veo a estas bellezas escupiendo odio en redes contra los hombres, por ser hombres. Son como el partido verde del feminismo, una mentira muy peligrosa. ¿esa es su estrategia? Porque es bastante ruin. El feminismo le pertenece al discurso y a la acción de las mujeres, pero sin hombres, y peor aún, contra los hombres, no van a lograr nada. Dense cuenta, también me puedo dirigir a ustedes.
Que el aborto sea ilegal y criminalice a las mujeres, es una prueba clara, de que las mujeres son esclavas hasta de sus propios cuerpos, que por ley, son obligadas a parir los hijos de los hombres. Mi mamá me tuvo por el amor, no porque el irresponsable de mi papá la hubiera obligado. Pero si por alguna razón, mi mamá hubiera manifestado el rechazo a su maternidad temprana, estoy seguro que hubiera sido obligada a parir por mi papá y su familia, y seguramente por toda su familia también. A mí cada ciertos años, me llama un hermano nuevo en alguna ciudad. No es justo, que alguien que criminaliza el aborto, tenga hijos como deporte. No necesitamos que los hombres nos cuiden más, ya estuvo bien de su gobierno. Siento que sería infinitamente más saludable si las mujeres, que son las que materializan la vida humana, legislaran desde su cuerpo los destinos económicos y sociales del estado. ¿quiénes son los adversarios de este supuesto? las mujeres machistas y neoliberales, como las que han llegado al alto poder en Colombia, silentes ante la brutalidad policiaca, el genocidio estatal y la pedofilia de sus curas y patriarcas.
Dudar de todo, de tus películas favoritas, de tu porno de confianza, de tus héroes musicales. No tiene nada de malo recriminar y dudar de toda la estructura podrida, es necesario hacerlo para poder construir nuevas realidades sociales. No tenemos que censurar nada, pero sí señalarlo todo. Las guerrilleras kurdas están reeducando hombres en el norte de Siria, en Irak y en el resto de la geografía donde sus grupos políticos, milicias y comunas organizan la vida. Si los hombres quieren ser revolucionarios en permanente, tienen que dejarse reeducar de las personas que lideran y sufren la opresión sistemática. No se comporten como los millonarios que critican tanto, que no son capaces de ceder un puta hectárea de las doscientas mil hectáreas que tienen, porque que el comunismo y que el foro de Sao Paulo y que Venezuela.
Se me ocurrió la idea de que hubiera una milicia que matara violadores en Bogotá, y los dejaran con la frente tatuada –violador-. Ya está en panfletos feministas ultraviolentos, pero eso no quita que sí deberían existir. Y luego pensé en esta frustración de ser colombiano; a cada uno de nosotros se nos ha ocurrido al menos una vez, en descender en el crimen y la salvajía. Y más de la mitad lo ha hecho. En el escenario que sea, mi facción es a la que pertenece mi mamá, mi abuela y mis amigas, porque esta violencia de mierda no es aceptable nunca más.
Bogotá, Junio 24, 2020

Magníficamente incómodo y liberador.
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