Me serví un vaso de whiskey rebosado, grosero
Me enamoré de ti chica porque la sobriedad no tiene sentido
Porque quieres con deseo y fantaseas con espectaculares venganzas
Me emborraché en cinco minutos, media copa que soy.
No salí a fumar porque tenía que escribir,
Cuando es el placer el que escribe por mí
Sé que me piensas, con saliva y capricho
Con aliño en las falanges
y carcajadas delirantes.
Voy a pedirle al celador que me rote unos cigarrillos,
Porque para trabajar yo no sirvo, plata yo no tengo
Me leíste versos de tipos que no creen sino en la vida
En honrar a los hombres como si fueran dioses
Y yo solo le rezo a los fluidos de cuerpos deliciosos, solo le rezo a los monos.
Mayo 15, 2019
