watermelon con hielo

Me duele el corazón porque el brujo ha muerto. El enmascarado, el vato loco, el terror de los güeros. Llegué a casa después del trabajo a cambiar la llave rota del agua del patio. Busqué instrucciones y decían que cerrara la presión del agua de la casa. Pero más puede el afán y agarré la llave inglesa y desenvainé la pieza rota. El chorro de agua, imparable. Hacía calor, vale verga, vamo a darle pensé, y traté de enroscar la llave nueva contra la pared, luchando contra el chorro. En veinte segundos estaba mojado como si me hubiera lanzado a una piscina con todo y ropa, y la llave no entraba. Esto no está funcionando, necesito cerrar el agua. Llamé a uno, llamé al otro, llamé a la otra, dios mío, por qué me has abandonado, nadie contestó. Respiré hondo. ¿Será que se me desprendió un pulmón? Qué dolor tan raro. Me puse a darle vueltas a la casa buscando esa llave, y cerré el gas de la cocina, apagué el calentador, corté la electricidad, desconfiguré cuanta mierda pude, y ese chorro de agua no paraba. Me detuve y miré al cielo mientras llenaba cubetas de agua para usarlas más tarde en el patio de atrás. Y, -yo he cerrado este flujo antes, ¿qué es lo que pasa?- Caminé despacio hacia el costado izquierdo de la casa y me agaché frente a una llavecita circular pintada de blanco igual que la pared. Le di todas las vueltas posibles hacia la derecha. El agua se detuvo. Inmediatamente sonó el celular.
-¿Me llamaste?-
-Deja así, ya resolví lo que tenía que resolver, nos vemos más tarde.-
En internet dice que el dolor en el lado derecho del pecho es quizás cáncer, de pulmón o de corazón, colesterol alto, incluso una enfermedad que se llama síndrome del corazón roto. Me cambié de ropa, puse a hacer almuerzo y llegó mi esposa. Me tiré a la cama, -me duele el pecho, me duele el pecho,- y se me salieron las lágrimas. Ella me dió un calmante y un kilo de ibuprofeno. El dolor en el lado derecho del pecho puede ser un dolor de espalda que se está proyectando violentamente hacia adelante, tranquilo que no tienes cáncer. Juan brujo murió hoy, de un ataque al corazón le decía yo, y lloraba.
-¿Quién?
-Juan Brujo, mi vida, el vocalista de Brujería, murió hoy de un infarto.
-No estás teniendo un infarto dijo y me dio media pastillita para los nervios. Cuando trataba de levantarme me dolía más y ella dijo es la espalda, date cuenta. Si fueran tus pulmones, sonarían como una matraca. Dormí largo rato; uno de mis gatos vibró en mi pecho en algún momento, mi corazón necesita sanar muchas cosas.

El domingo fuí al centro por hamburguesas al sitio halal y cuando parqueé me dí cuenta que estaba cerrado, porque era domingo. Salí a caminar y encontré un restaurante grande que decía auténtica comida yemení, y un letrero verde que decía halal. El sitio era de techos altos y, cuadrado, estaba vacío y tenía todas las paredes pintadas de blanco. Un letrero rojo enfrente con el menú, una mujer en la caja y un hombre en la cocina. La modalidad era la de escoger tu pan, luego tu carne y luego el relleno. Pan blanco, pita o ‘wrap’. La carne era pollo, cordero o res. El relleno era una selección de tomate picado, pepino picado, cebolla picada y yogurt. Era como esos sitios que los americanos llaman comida mediterránea. Yemen es el sur de Arabia y está ubicado en el trópico, pero eso no lo saben los gringos.
-¿Cuánto tiempo llevan ustedes aquí?
Tres meses, dijo ella
-Entiendo. De verdad, lo entiendo. Yo también quisiera estar en Yemen, en vez de estar en este lugar. Su cara cambió, como si hubiera visto un ser humano por primera vez dentro del restaurante, en vez de un cliente.
Gracias, hizo una pausa, gracias… Y dijo:
-El mundo está una porquería ¿no?
-Bastante..
-Si comienzo a hablar no voy a parar de hablar en todo el día.
-Te entiendo. Ya hablaremos. Fuí muy cortés, ordené mi comida para llevar y pedí finalmente un jugo de patilla. En el costado izquierdo de la mesa había unos panfletos con propaganda de la candidata a la presidencia de los Estados Unidos por el partido comunista de California. Agarré uno y esperé la comida sentado. Una señora entró al restaurante hambrienta de exotismo, vio la pared y dijo groseramente:, ¡Esto no es comida yemení! y salió del lugar. Nos hicimos caras con la cajera, ¿qué le pasa a la gente? No hablamos más, pero dejamos claro que yo sabía, que ella sabía, que yo sabía que este lugar era una farsa. Un sitio raro que parece más una fachada. El sitio no es siquiera agradable para los blancos, parece ese camioneta afuera de la casa de Los Simpsons que dice FBI en letras verticales con el acróstico Flowers By Irene. Ya en casa tuve una revelación sobre las medicinas de la vida mientras escuchaba música y en la noche le prometí a mi esposa que la iba a llevar solo para que conociéramos a la gente. Ella regresa en unos días del entierro de su mejor amiga, que murió de cáncer después de batallar con éste durante trece años. El jugo de patilla al final era gaseosa de watermelon con hielo.

Septiembre, 2024

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