1
Odiamos a tu gente
Tan bruta y tan sorda
Sin declaraciones de odio
Sin lodazal en el vientre
Aquella es
Una tumba sin nombre
¿y ellos?
Una tormenta que propone
Llevarse la vida de los hombres
Me gusta, vas tú
Limpiando estamos
Tu basura purulenta
No podemos dejar de escuchar a los fantasmas
Que se crujen como huesos en el monedero
¡Asústame!
Porque no puedo vivir sin el horror
El agua con cáncer
¡mírame!, que la piel se nos cae
los cabellos brillan, el sol muere
como en los atardeceres nucleares
como anguilas caminantes que cargan centellas en las cabezas, cada una más brillante que la otra
Tengo hambre, y estamos muy oscuros de repente
Típico
Todo es, muy oscuro, no es como si fuéramos nosotros, o qué
Bueno la comida está lista
¿estás seguro, que nos podemos comer eso?
Si, parce si, comamos
¿y tú qué dices?
Tú sabes que estoy desempleado, a mí no me importa nada
¿y tú?
Parce, a ninguno nos gusta la puta mierda del Frente, igual nos vamos a morir, bastante mal…
Pues vamos, ¿podemos leer algo bonito antes de salir?
No, la naturaleza está muerta, vamos
¿por qué tan amarga?
Porque la naturaleza está muerta, cuando volvamos, leemos los sonetos del lago, hoy solo quiero matar a esos hijueputas
El sol se me resbala por las mejillas
Es dulce, como la luna del trópico
Y los vellos de mis piernas se duermen en el vaho
Te prometo que mañana haré lo mismo
Imposible, y no porque no lo quiera, ojalá tuvieras razón, pero el sol no vuelve a salir este mes…igual vamos a la playa ¿no?
Claro que sí, y te prometo, que te vas a ahogar en tu propio sudor, ¿sabes por qué? Porque ahora yo controlo el clima
Me haces reir, eres muy ridículo, deberíamos cerrar la ventana ya, creo que ya toca preparar la noche
¿ves esas líneas?
¿las nubes? Están lindas
Las guerras abrahámicas terminaron hace décadas. Los países desarrollados están dedicados a construir eficientes ciudades en forma de colmenas; los medios de noticias están enfocados en la información financiera. El monopolio de los bosques tiene contra la pared a varios dirigentes internacionales. Se les acusa a algunos países y a un número de organizaciones gubernamentales, de fundar con dinero, espacio y herramientas todas, a una serie de milicias llamadas en la prensa, Los paramilitares del Agua, o Escuadrones acuáticos de la Muerte. Operan de manera sistemática y colaborativa en específicos y vastos terrenos continentales y se les imputa la contaminación masiva de las grandes reservas de agua potable. Sus aparentes líderes están bajo custodia por el gobierno de Arabia y la corona británica.
Harvo Pentack tiene una posición muy conveniente como ejecutivo de las Zonas Forestales. Ha escapado y salido victorioso tantas veces de los tribunales que su figura oscura y soberbia se ha ganado una arbitraria fama de héroe anti sistema para unas grandes mayorías urbanas. Se le vincula en diferentes prensas, a una cuestionada organización secreta conocida como La Puerta del Frente, de la cada vez menos gente pone en duda su existencia.
2
¿Cuántos van?
Todos muertos, es la última noticia
Jueputa
¿más vino?
Llénalo
¿Oye y mañana también hay?
Todos los días hasta la próxima semana
Yo me voy a conectar mejor, nos vemos al rato
No parce, tomemos vino mejor
Me voy cinco minutos
Y te estás allá dos días, cuando vuelvas, vas a estar que ni te puedes parar
Bueno dame un vino, y me conecto
¿Tú si te quedas conmigo?
Si amor, leamos y emborrachémonos
¿viste el nuevo barrio? ¿En Litz?
¡Cómo los odio!.. los odio mucho…nunca en la vida van a lograr sostener una selva como el amazonas
Son muy miserables…
Este loco se fue a la selva, dejó su ventana abierta
No, ese idiota no está en el amazonas, está desmayado en la puta sala de mi casa
Cálmate
Lo siento, leamos algo que me haga vomitar
Ya estoy un poco prenda
Walter se acomodó después del almuerzo en el sofá a ver el juicio. El joven Bernardo estaba de pie a unos dos metros detrás del sofá.
-Dedicaré mi tarde a ver cómo meten a la cárcel a Pentack…estoy tan lleno- dice Walter aplastado contra la almohada.
-Tú te das cuenta que todo es una pantomima ¿no?- le replica Bernardo mientras sigue de pie viendo la proyección del juicio. Walter lo mira incómodo, se estira desafiante pero no le dice nada.
-¿Qué dices tú de la contaminación de las reservas de agua?- vuelve a incriminar Bernardo con leve sonrisa burlona.
-Todo es muy claro- Walter se incorpora contra el sofá, subiendo la voz a medida que habla
-Ahí estaban esos egipcios, esos turcos, esos colombianos, todo está grabado, las encerronas, ¿tú te has puesto a ver los videos? No ¿cierto? Es bastante evidente que los grupos infiltraron todos los espacios y se tomaron eso. Fin.
-Entiendo- replica Bernardo.
Walter hizo silencio y volvió a acomodarse para ver el lánguido juicio. Cato recién alcanzaba el final de las escaleras para llegar a la cocina, asomaba su cabeza y miraba a Bernardo con los ojos bien abiertos.
-Es ridículo que leas esas teorías, me ofende que creas toda esa mierda. Te voy a decir una cosa, cuando yo estaba pequeño, me senté con mi padre a ver cómo los científicos de mi país le dieron la vuelta en bicicleta a los anillos de Saturno, ¿vas a decir que eso fue mentira? ¿Me vas a decir que mi niñez, y las cosas que me impactaron de mi nación son mentira?- Cato sonreía desde la cocina, miraba de reojo, husmeando la cantaleta de Walter a Bernardo y destapaba la primera cerveza del día para desayunar.
-¿Cómo alguien puede creer que fueron misiles? ¿es que nunca han visto los lagos secarse o contaminarse? No me jodas, que no quiero comenzar con ese tema.
3
De mañana mataron al chico y a la chica
Por la selva como cada madrugada
Amedrentada estoy yo sedienta
Y mis compas la revolución se mueren
Presos de libertad e indignación
Estás flaco y no por gusto
Aclimatado al disgusto
A las papas rancias y a la sed
¡Hey!…se pueden comer
Drogadicto de zombies vegetales
¿tienes algo?
No, no escribí nada
Que mierda…todo
Lo sé
¿Tú te acuerdas de los Pájaros del mar?
Estábamos juntos
Claro claro…es que me acordé de esa tipa, la que era líder del sistema, muy fuerte
Bastante
Yo no jugaría esa mierda ahorita
Aguanta, pa coger a esos hijueputas pinpinpin pin hijueputa, a plomo
¡Levantar a plomo a nadie! …uno ahí dormido como un idiota
Oye no puedo creer que no hayas escrito nada
Estoy seco… estoy…drenado con esto, con Litz, cubrir ese lugar tenebroso me agota mucho, jueputa, y denso que se va a poner…te voy a mostrar, tengo una historia con Abraham, el señor de las guerras, es uno de los sonetos del lago
Bueno listo, termínalo, termina todos los sonetos, y los leemos
Pero sigue leyendo
Voy.
Estoy deshecha,
Ansiosa por componer las guías
De marchas colectivas
Coloridas de festín y caramelo
Si, de ese azúcar verde que soñaba en mí,
Batallas ganadas en este cementerio
¿De cuándo acá los coreanos
viven tan juntaos en el trópico?
Los marxistas, los del lado rústico
¿qué?…
Me dio risa eso, sigue
Se desviven por la cumbia,
Por mi canto arrogante
De insurrección elegante
Estoy maltrecha
Medicada por la furia.
Por la tarde, las lágrimas apagaron la llama
De noche, las balas nos persiguieron hasta la mañana.
4
Cato y Bernardo hablan durante el desayuno. Bernardo cocina y escucha discos que Cato escuchaba en las proyecciones de hace treinta años.
-Aquí en la Federación ese es un tema muy delicado, el patriotismo corporativo tiene controlada la opinión y los sentimientos de la gente- dice Cato mientras calienta su almuerzo empacado.
-Le pregunté a Walter hace un rato…
-Si, si te escuché, al menos a tí te responde, yo que lo conozco hace tantos años, no puedo mencionarle el tema porque me forma un lío y prefiero evitarlo. No importa cuánto piense que el presidente, o Pentack o que el gobierno son terribles, Walter no puede creer que este país está involucrado en el despreciable acto de contaminar las reservas mundiales de agua; creer en ello va en contra de todo lo que cree de su país.
-Los imperios no se levantaron por las buenas; para mi, Tambo Militia, es inteligencia militar, no son insurgentes, creo que sabes eso
-No vayas a decir eso por ahí donde quedes expuesto.
-No lo voy a hacer
-¿Walter te está haciendo tomar café artificial?- dice Cato mientras mira su almuerzo en el horno.
-si…
-Es que en serio la decepción de Walter sería incalculable, él no puede permitirse eso, dice Cato, destapa la segunda cerveza de la mañana y mira a Bernardo
-Tengo un inocente y terrible hábito- dice antes de tomarla hasta el fondo
5
Mi tío puede pasar horas y horas
Hablando de las corruptelas y la violencia de la región de La Gabriela
Todo es tan extravagante y espantoso que se convierte en una rutina cómica en cinco minutos
Y si no levantas, te tiene ahí noche y día.
Uno de esos días de tan agudas realidades
Me sumergí en las hamacas
Y divagué sobre mis proezas sexuales
Un viaje ego cárnico de ideales político sensoriales
Una reminiscencia alucinatoria virtual
Recordé, como lo hacen los dedos enterrados
Reí como lo hacen los borrachos
A mí me gusta que mi piel sude
Que la sal se estanque en las hendiduras del tejido.
Hay un perro que no puedes consentir por diez segundos
Porque no te deja tranquilo, se alborota de cariño,
de mordisco y cariño.
Me conecto en mi cerebro virtual solo para sentarme,
Bajo el ventilador y en chanclas a recordar
Para escuchar a mi tío conspirar sobre Macondo
Tan auténtico como un holograma moderno
Con la lentitud terrenal de las papayas y los mangos en el patio.
Y cuando ella toma la palabra,
Olvídate que vas a hablá
Y después dice,
Marce, pero no has dicho nada
¿Ajá y a qué hora?
Lo que era ciencia ficción ya es una realidad
La guerra por el agua,
Cuatro de diez habitantes sufre por la sed
¿Qué Corpo dice eso?
Es de un pasquín noticiario de hace setenta años
Jueputa, qué chistoso
Bueno, lee
En las noches
Con el ventilador dando vueltas colgado del techo
Y los mosquitos de siete de la noche tragando pierna
Los viejos televisores pasaban programas de entretenimiento burdo
De humor machista, costumbrista, de locas locas y héroes mafiosos
La publicidad anunciaba los clásicos melodramas estratificados
Y me fumaba unos plones de la india en la mecedora
Y editaba versos de anarquía, con la perseguidora
En todos mis viajes virtuales estoy a media caña, algo ebrio
Y nunca hay dispositivos virtuales en mis realidades digitales
No hables mierda, que nos hemos ido meses con todos los accesos prendidos, los apagamos durante días, pero es distinto
Si claro, obvio… pff claro que si…
¿Sí has notado problemas temporales?, ¿en el verso?
¿Qué o quién no tiene problemas temporales hoy?
Bien listo, pero sí estoy a media caña.
Y decidí ante una ráfaga de viento que traía desgracias
contra el teclado de mi escritor,
Que nunca más dejaría existir a las cucarachas,
estuviese donde fuese, virtualizado en otra dimensión.
¡Obvio!.. yo las he tenido bloqueadas siempre.
6
¿Sabes qué sentía?
Ganas de hacerlo todo
Ansias de acaparar todos los rincones
Que mis manos dispuestas se calientan de soñar
Y me embuché de proyecciones
Sentía que los sabores muchos me dormían la lengua
Encerrado en mi burbuja cárnica, emborrachando señero las tradiciones
Me fatiga habitar un lugar tan verde y tranquilo
Dentro de un cuerpo tan vertiginoso, desbordante de gazuza
Cansado de quimeras desvariantes,
Una condena, a lo mejor no es tan grave
Es una aventura, supongo que uno se puede controlar
Y esa mañana reí como me gusta
Hasta el llanto, como exhalar orgasmos contra una almohada
Como frotarte los fluidos genitales contra el estómago.
Y escuché tu voz y la brisa se hizo evidente,
Y los árboles hablaron de nuevo, tan despacio como el tiempo
Extrañé besarte el ombligo, echar cenizas, engañar a la muerte
vomité la ansiedad y apagué el frío galopante del ventilador
Que maquilla el calor y desvela el vapor.
Quiero mascar tu boca de café
Sorber amarga, maligna
La miel de tu piel más blandita,
Fumar esa música contaminante,
Y ¿sabes que siento?
Ganas de hacerlo todo
De comerme toda la saliva demoníaca
Que profesamos los rumiantes de la vida
Qué importa que la música se detenga
Si el agua está muerta, extinta,
Y los rayos del cielo son libres de nuevo
Me basta con el chapoteo de nuestros cuerpos
Me basta con nadar en las costas que tenemos todavía los anarquistas
Me basta con abrazarte con mi hambre de amarte y que volvamos a la guerra
Era muy temprano en la mañana y los insurgentes aparecían por segunda vez en los noticiarios corporativos. Harvo Pentack estaba sentado en unas de las cafeterías subterráneas del juzgado de Tolón. Miguel Sterlitz le arreglaba las uñas y le contaba, una vez más, la historia de su familia.
-Miguel, ¿dígame cuál esa casa de madera antigua en la vivía su madre?, me lo ha contado ya pero no lo recuerdo- Harvo sorbía de su té lentamente.
-¿Se acuerda de esa casa de colores, a unos treinta pasos de la playa, en la que nos encerramos durante semanas para protegernos de los militares? Ahí vivió mi madre durante veinte años, yo se lo he contado; pues después de salir de Venezuela, las mareas subieron indefinidamente y nadie pudo volver.
Harvo lo escuchaba en silencio mientras calentaba delicadamente su té en los sensores de su mesa.
-Siento que esa casa está todavía en ese mismo lugar y le puedo jurar, Harvo, que la pintura rojiza oscura sigue entera, y el kiosco de mangos de la señora Ivancha también. Y en ese kiosco, Harvo, está el oro.
-Miguel, arrégleme esta uña tan fea antes de pintarla-
-Le arreglo eso después del juicio, para que se vean bonitas por un rato- gruñia Miguel revolviendo sus esmaltes dentro de su bolso.
-No podemos decir mucho, Carlo Monsel tiene hoy su audiencia y se va a caer junto con todos los líderes de las misiones- decía Harvo mientras secaba una de sus manos al aire.
-Deje la mano quieta, voy a pintarle con este azul oscuro-
Dos hombres vestidos de paño naranja opaco llegaron a la cafetería para avisarle al abogado Sterlitz y a su apoderado el señor Pentack, que los jueces estaban abriendo sesión. Harvo se levantó molesto de su silla pero le complacía saber que los tribunales dejarían entrar una vez más, a los medios internacionales.
Durante dieciocho horas las puertas del recinto judicial permanecieron cerradas, donde ante la mirada confundida de los jueces, el abogado Sterlitz presentó interminables pruebas que borraron cualquier indicio que dictaba, que bajo las órdenes del señor Harvo Pentack, ministro de interior de Las Zonas Forestales y del señor Michael Marichal, presidente de la Asociación de Bosques Digitales, se conformaron los grupos Engranaje Occidental y Tembo Militia, dos de los identificados escuadrones paramilitares del agua.
Harvo bostezaba cada quince segundos, fastidiado con la música edulcorada que ponía Miguel en la radio del carro. No decía nada, solo miraba por la ventana y amagaba sus intenciones de acabar la botella de aguardiente en su hielera. La verdad es que detestaba tomar alcohol cuando estaba tan molesto; levemente disgustado disfrutaba de los tragos, le acariciaban los sumos calientes, pero tan furioso como estaba esta noche, el aguardiente solo le causaba arcadas. Durante el largo y tedioso recorrido por la ciudad, Harvo miró de reojo dos veces, sus uñas perfectamente pintadas de color azul océano y sonrió discretamente, las dos veces.
7
Agua
Cuatro cucharas de café
Y pijama al medio día
El sol se explaya sobre la masa hostil
Sobre el cielo raso
La grey desdichada,
No cae agua
Cae la luz sin falta,
Con vergüenza,
En las mejillas rojas
De los que viven en la montaña
Las de praderas encharcadas y verdes infinitos
Me dicen que en la selva está lloviendo aceite
Me lo dicen campesinos muertos en la boca de mujeres,
Coleccionistas de amenazas
Firmadas por exitosos empresarios
que lavan sus manos con sangre y burocracia
No me baño porque se me olvida
Aquí sí hay agua
Para lavar la pipa
Pa soltar el miao
Para curar la tripa
No hay remordimiento
Mario Marvino no la ha pasado fácil desde que ostenta el desdichado título de presidente de la Liga de Países Latinos. El joven abogado, arrogante y sin experiencia trata de defender a sus siniestros jefes frente el incesante desdén y desprecio que le profesa la mayoría de la población, al borde del desabastecimiento total de agua y el control militar de las mafias. El partido que lo puso en la presidencia tiene desde hace más de treinta años acusaciones serias de terrorismo estatal, destrucción sistemática de la naturaleza, y de hacer parte esencial del crimen organizado del continente. Sus líderes están cubiertos bajo el manto de una olvidada e invisible secta católica muy cercana al Nuevo Vaticano. A Mario se le ve ojeroso, nervioso y cuentan que lo tienen medicado con poderosos calmantes psiquiátricos. Alcántara, la colosal ciudad colmena en desarrollo que lo llevó a la presidencia está abandonada y en peligroso deterioro, poniendo en riesgo la vida de las millones de personas que viven en los barrios de adecuación.
El acueducto presentó fallas graves el día 24 y el día 25, las plantas generadoras de energía para los treinta y cuatro barrios explotaron en secuencia, dejando incomunicado todo el departamento que ocupaba la inconclusa ciudad colmena de Alcántara. Esa mañana Mario Marvino debía dirigirse a los habitantes de la Liga de Países Latinos para poner calma y sentar parámetros de seguridad ante la nueva catástrofe pero se hacía tarde y Mario no salía del baño. La gente del gabinete corría por los pasillos bastante ansiosa por la ausencia del presidente. Francisco contestaba llamadas y salía cada quince segundos de la oficina de Mario.
– Voy a ser directo contigo, Mario tuvo una sobredosis, se cagó, se orinó, se vomitó, está hecho polvo ahí dentro, pero lo vamos a sacar en vivo en veinte minutos, por favor encárgate de la televisión.
– ¿pero cómo se te ocurre que vamos a poner a Mario a hablarle a la prensa corporativa con esto que pasó?-
Por la puerta de la oficina del presidente salían y entraban equipos de enfermeros y médicos, maquillistas y operarios de realidad virtual con gran prisa.
– Ya está todo listo, encárgate de la red, restringe la señal en el norte, salimos en diez, voy con Mario.
-¡espera, espera!, ¿porqué no usamos un holograma? Es que no entiendo esta insensatez.
-Mira, vice lo que seas tú, el presidente va a salir a hablarse a la maldita gente- Francisco entra a la oficina y cierra con seguro.
La cara de Mario no tiene ninguna presentación, pero a través de las pantallas, la simulación encima de su rostro es impecable, como si hubiera tomado un baño después de una envidiable noche de refrescante sueño. Mario pasaba saliva con dificultad, tenía cuatro personas encargadas de que no se tocara la cara durante la alocución o de que no las moviera como lo ha estado haciendo toda la mañana.
Su discurso tecnócrata y esperanzador, estuvo limpio, con respiraciones pausadas. Quiero decir, parecía que Mario dominaba la crísis, pero la imparable secuencia sin edición de la alocución de urgencia dejó entrever los cortos fotogramas de la decadencia. Sus fotos virales, su cara triste y su espíritu deshecho se convirtieron durante meses en la mofa de la resistencia, de las insurgencias y de los gobiernos provisionales. Después de años de impresentables infamias de parte de su gobierno, sentí por primera vez, una ligera compasión.
8
Solo puedes desplazarte,
En la calle no puedes detenerte
Las fronteras sí que son una mentira de los multimillonarios
Y son los más miserables los que justifican la injusticia
¿Me parece tan raro que solo salgamos a la calle a conseguir provisiones?, sólo para transitar y una vez al mes
Clave 3030
Entré sin clave
No, del interceptador que le voy a pasar
es para que no se me olvide porque nos costó recuperarla
trabajando desde hoy, en turno de mañana, me paré como a las 8am
¿acabaron tus vacaciones?
Si
La verdad un poco desconcertada, con todo en la vida
Me dí cuenta de que no tengo aspiraciones
Sabes que no, hoy dices eso, porque estás un poco mareada con toda esta barbarie, si vieras al alrededor, podrías enumerar rápido la gente que no tiene aspiraciones de ni mierda, tú quieres caminar por todos los rincones del planeta, y eso es solo para calentar
¿Bueno pero y dónde está la realidad de ese sueño?
¿tú crees que el mundo se acabó? cuando nos dejen salir, igual nos van a dar todas esas enfermedades, ¿me vas a acompañar?
Pa dónde es que vamos pues
A Damasco, por provisiones, y luego sacamos el mapa
bueno bueno vamos, me encanta
¿Vos con qué soñás?
Con que no se me acabe el hambre, y confío en mi estómago para eso
¿de qué te sientes esclava?
Del capitalismo, del trabajo. No solo de la obligación de trabajar, a mí me gusta; me sienta esclava de ese deseo. Y de mi afana.
¿trabajar por trabajar? Yo no quiero trabajar
pero yo quiero trabajar marica, siento que es importante para mí
No es solo hacer una actividad por dinero
No es dinero
Yo quisiera irme a la montaña, a las misiones un tiempo largo pero no quiero que me maten y es una posibilidad alta de que pase
Pero tener estabilidad económica es importante
Yo también sueño con tener plata no joda, que no se acabe, pero no me trasnocha.
A mi tampoco
Me deprimen mucho mi privilegios, no sé cómo repartirlos; desmontar es difícil. Quiero regalar todo lo que tengo, dejar este apartamento vacío, dejar solo solo unos zapatos y las matas
Si, toca regalar las vainas, y convencer gente. Toca ser estratégico en la vida también, saber aprovechar los privilegios, y andar con una maletica chiquita
No puedo más con el mundo, de verdad que puta mierda, quiero vivir a lo bien
Siento que no lo estoy haciendo, encadenada a tantas cosas, ¡a las cosas!
A mí me mantiene vivo el hecho de que todavía existen playas, y las quiero ver todas, y agarrar pescados y tomar ron y besarte y besar a una desconocida también
Puede ser
Siento que ya esta ciudad se me quedó chiquita
Todo
-apagar-
9
Mi tío siempre dice que los gringos acostumbraron a la gente a la catástrofe, a los aliens, a la histeria ambiental, y siempre le metieron a las personas del mundo por los ojos sus propagandas estampadas de policías heroicos, presidentes valerosos y complacientes mujeres del lado de la justicia. Lo sabían todo, su Dios les pidió que lo supieran todo. Desclasificaron cientos de genocidios cuando ya no importaban; admitieron brutales misiones de venganza política después de contar sus melodramáticas versiones varias millones de veces; usaron bombas virulentas y nucleares en repetidas ocasiones para tomarse la tierra y persiguieron hasta el fin del mundo a los traidores que revelaron una y otra vez, la barbarie de su imperio. Mi tío siempre habla de la primera inquisición -fue ocultada por cuatro siglos, y en esa época, la comunidad cristiana se disculpó a las malas, como a los golpes, una vergüenza- dice, -Imagínate este siglo que va terminando-.
De los que se fueron, no supimos, y están los que volvieron. No tienen nombres, los insurgentes viven a través de las poesías. Hoy es uno de esos maravillosos días, en que podemos sacar las bicicletas.
2019-2020
