El cielo es para los idiotas

El Sida fue introducido al mundo a comienzos de los años ochentas. Empezó en el año 1981 en Estados Unidos, con cinco víctimas iniciales. La cuestión es esta: el sida es un invento de laboratorio para diezmar a la población, causar pánico colectivo y vender costosos tratamientos que nunca van a curar a los enfermos. Un arma del establecimiento contra la homosexualidad mundial, contra la promiscuidad, el satanismo, el amor libre y las libertades individuales. Además se transmite por contacto sexual, ¿puede ser más obvio que este invento está diseñado para causar pánico sexual, rechazar la sodomía y diezmar el deseo? Esa es mi teoria.

Todos los pánicos sociales son fabricados, como la epidemia del crack; el crack es solo perico, pero fumable y los medios convirtieron su consumo en histeria racial contra los negros, a quienes no les gusta meterse el perico por la nariz como a los blancos, quienes a su vez llevan consumiéndolo más de cien años de manera glamorosa y picaresca ante los medios. Así como fabricaron a Greta Van Fleet, el Stranger Things del rock, una colección de poses alimentadas con data, sin ningún ápice de autenticidad, una banda diseñada para ganar grammys y atraer público incauto de quince años; una de las peores bandas del mundo. Eso estuvo de más. El tema es que, ¿el sida? indesign, ciencia pura y dura.

Las conspiraciones sólo son verdades muy difíciles de tragar. En Estados Unidos son pocos los que creen por completo que su gobierno y quienes están detrás de este, son organizaciones malignas al servicio del poder y la acumulación de dinero capaces de atrocidades y brutales crímenes contra la humanidad y la naturaleza. A lo que llaman conspiraciones son esas verdades tan dementes que a los medios se les hace muy fácil disuadir y convertir en mentiras que solo replican los loquitos. En Liberia y Sierra Leona hubo un brote salvaje de ébola hace unos años y yo estoy seguro que soltaron el virus deliberadamente; como si fuera dificil, no lo es. Ante la emergencia incontrolable, llegaron los anglosajones con sus asistencias humanitarias y sus instrumentos de control a poner a las difíciles naciones en orden. Pusieron gobiernos esclavistas e intolerantes, alimentaron  la guerra con anhelos de libertad y con muchas armas y luego establecieron ayudas humanitarias como instituciones permanentes. Control absoluto.

Las conspiraciones son verdades tan macabras y extrañas que fácilmente son convertidas por el establecimiento en mentiras de los rebeldes y de los peligrosos. Los imperios no se construyeron ejecutando las buenas intenciones, muchos habitantes de esos imperios que sirven de cortina para los conglomerados económicos que ostentan el poder, no se van a convencer nunca que sus países, sus gloriosos países, en los que crecieron sus hijos y sus padres, han sido capaces de ejecutar planes macabros contra ellos mismos.

¿los reptilianos qué? dice mi hermano
Eso si es basura, ciencia ficción barata, cuentos que nos echan para rebajar la fiabilidad de las cosas que sí son verdad. De hecho ahora que lo pienso, esos cuentos alienígenas son inventados por el mismo establecimiento para juntarlo con las demás ‘conspiraciones’ y hacer ver a todas las historias como la misma mierda. A Chávez lo mataron los gringos y punto, quien me conoce sabe que voy a decirlo hasta que me muera o me maten. El día que yo me muera, por la causa que sea, será culpa de la CIA. Las conspiraciones que son ciertas son las que suceden aquí en la tierra, con el poder de los hombres, lo demás son realities de alienígenas que viajan en el tiempo, epopeyas bíblicas, religiones anfibias de otros planetas; entretenido mucho, pero basofia pura.

Acabo de leer de algo llamado Abuso Ritual Satánico o ART, un conocido caso de pánico colectivo que se originó en Estados Unidos en los ochentas (¿Dónde más?) y que se expandió a todo el mundo. Este ART relacionaba a una élite secreta y rica con prostitución infantil, pornografía, sacrificios humanos; todo en un contexto de satanismo ritual. Clásico pánico ochentero causado por medios conservadores y cristianos. Lo de la élite rica y poderosa envuelta en casos de depravación y secuestro infantil lo creo de manera ferviente, pero eso no es satanismo, es perversión cristiana, es la doble moral de los judeocristianos, que escondidos bajo sus túnicas, mojigatería y poder, cometen todo tipo de corruptelas con las que están obsesionados desde el medioevo. A los cristianos conservadores les encanta el diablo a escondidas, porque creen que el diablo significa maldad, sexualidad pérfida, cosas mal hechas, pecados inmundos que solo pueden cometerse en la oscuridad. Para nosotros los satanistas, la desnudez, el sexo, el amor libre, la insurreción contra las tiranías, el uso de narcóticos, son temas de aceptación pública, son búsquedas coherentes de lo que consideramos la verdad responsable de los seres humanos. Los satanistas en su mayoría somos ambientalistas, sentimos pasión por las artes y nos identificamos con los esfuerzos colectivos por acabar las guerras y la intolerancia. Debo manifestar que soy satanista no porque sea cristiano, sino porque en el contexto en el que crecí que es la iglesia católica con sus misas y su represión básica del carácter, yo me inclino públicamente por el lado del rebelde, del insurrecto, del espíritu libre que es el diablo. ¿Acaso en el cielo se escucha reggeaton, heavy metal, cumbia rebajada, jazz negro para tener sexo en la nubes y trabajar muy poco? Claro que no y los curas lo saben; el cielo es para los idiotas.

Marzo 25, 2019

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