Mindless through the mediocrity
Containment of all humanity
Alteration of thought, contaminated perception
Individuality’s lost in a state of mental digression
Too involved to realize
Too stubborn to admit
So quickly we accept
Fall in line, and forget
Unable to escape a structure without form
Can’t deny my own urge
Into it we are born
ends
Dejo por escrito hoy antes de terminar este año, que quiero seguir viendo, escuchando, oliendo, tocando con mis manos, sintiendo el dolor inmanente y el placer fortuito del arte que producen mis iguales y prójimos seres humanos, y no lo que nos darán de consumir en el futuro los androides, las inteligencias artificiales y las mega bases de datos inescrupulosas. Ese futuro no es inevitable.
Las máquinas van a lograr esa única serie de tv que va a apelar a un 0.0001% de personas en el planeta que el sistema ha identificado perfectamente, y gastará de manera proporcional a los ingresos que ese 0.0001% sea capaz de generar. Hoy somos capaces de identificarnos con las historias de otros humanos como nosotros, lloramos con ellas, nos retorcemos cada vez que pulsan nuestras fibras emocionales, sabemos que esas historias están escritas con base en experiencias reales, conversaciones verdaderas, lágrimas auténticas, amores puros e intensos. Qué asco saber que una máquina va a estar programada para que a partir de información cerebral y colectiva, pueda generar esas emociones y esas conversaciones que se supone deben tocarnos el alma. En algún punto no sabremos cual es la diferencia, no importa qué o quién escriba.
Leí una entrevista del periódico El Tiempo con Geoff Colvin, el editor en jefe de Fortune, economista y autor de un libro que se llama El talento está sobrevalorado. Eso pasó el 28 de agosto del 2017 y dos días después escribí la gran mayoría de estas palabras que contienen al final un manifiesto para el futuro. El ego siempre ha estado regulado por la vida en sociedad, hoy se inaugura una época de individualismo que hará que el arte desaparezca para dar paso a sensaciones individuales que van a simular y mejorar la experiencia de las experiencias grupales.
En el link está la entrevista. Yo recomiendo obviamente, mi versión corta, con preguntas seleccionadas y comentada con odio y desdén:
«¿A qué se refiere con la interacción humana específicamente?
“La habilidad de manejar relaciones personales entre seres humanos. Aunque una computadora o un robot pueda decir las mismas palabras, los humanos estamos diseñados para dar más valor a la interacción humana. Las personas estamos conectadas desde el corazón. Habilidades humanas como la empatía, la resolución creativa de problemas y el trabajo en equipo ya son valoradas por las empresas. Nuestro futuro como seres humanos está allí.»
El tipo es muy optimista para ser un vocero neo-liberal de la robótica. Su tesis es que los humanos vamos a vencer a las máquinas en sociabilidad y habilidades sensibles y creo que eso es un montón de basura si continuamos por el camino industrial de la tecnología que él promueve. Si, hoy estamos conectados desde el corazón y valoramos eso pero luego, -más temprano que tarde- no va a ser así. La máquina aprenderá cada detalle, cada seña y cada símbolo, cada delicado gesto, cada sutileza de nuestro ingenio, cada recurso de nuestra inteligencia; todo lo que conocemos como improvisación. La máquina será la mejor improvisadora, será creativa como nadie, será ‘brillante’. En ese momento estar ‘conectado desde el corazón’ tendrá un valor nulo, la máquina va a simular a la perfección la conexión humana y nos acostumbraremos, como a todo. Yo, que no soporto la dirección del desarrollo tecnológico industrial, no puedo vivir sin internet, quisiera poder hacerlo, pero si me desconecto no puedo acceder a toda la información a la que quiero llegar y que muchos que quieren hacer y desarrollar cosas similares a mi van a seguir accediendo, lo cual al final de todo es injusto. Qué grotesco es, que lo que es injusto es salirse del sistema y no estar en éste.
«¿Menos personas trabajando significaría menos personas gastando?
“Tenemos que recordar que la tecnología viene eliminado trabajos desde hace más de 200 años. Las personas no tejen telas, ahora las máquinas lo hacen. Aunque la tecnología ha eliminado trabajos, también ha creado nuevos. Esos nuevos trabajos son aún mejores, con salarios más altos, que los que fueron reemplazados. La gran pregunta es si esta tendencia continuará o no. La dificultad siempre será que sabemos identificar qué trabajos se eliminarán, pero no podemos llegar a imaginar siquiera cuáles serán creados. Este es un punto de vista que no se oye frecuentemente: estos cambios pueden resultar maravillosos. Podríamos tener una sociedad más rica, pero nadie lo sabe con seguridad.»
La gran respuesta es: menos personas trabajando van a gastar como muchísimo, de manera insana; esa es la libertad para esta porquería de sistema. La tendencia es eliminar trabajos y generar ganancias y es un punto de vista que no se oye frecuentemente porque es monstruoso. Es obvio que él piense que esos trabajos son aún mejores, con salarios más altos; vamos a pagarle mucho dinero a los humanos para que generen bases de datos masivas hasta que eliminemos cada trabajo y la máquina los aprenda todos. Existirán solo los que reparen, supervisen y actualicen las bases de datos y también esos tipos de Westworld que reparan a los androides, unos pobres diablos a los que nunca les alcanzará el sueldo entero de su vida para ir a Westworld.
¿Cuál cree que será el panorama económico global para el 2018?
“En los últimos 70 años, el mundo se ha movido en dirección hacia un comercio, un movimiento de bienes, servicios y personas y un movimiento de la información más libre, una tendencia que se mantiene desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, ahora existe la amenaza de que esto se detenga o, incluso, se revierta. Si ocurre, el mundo será un lugar mucho más pobre.”
El tipo es un monstruo desalmado, ni él lo sabe. Con estas palabras tan macabras justifica el mortal y decadente sistema industrial del individuo y aún así cree en un futuro positivo para los humanos a partir de eso. Él cree que es una amenaza que ese proceso tecnológico irresponsable se detenga, que el mundo será un lugar mucho más pobre. Yo pregunto ¿Qué tal si se invierte en un futuro de salud mental y física para todos?, ¿qué tal invertir en reparar al mundo de los procesos industriales y colonizadores? ¿qué tal invertir en desarrollo intelectual y espiritual elevado? Él no es de esos inversores, el futuro puede ser mejor.
You say you pledge allegiance
With your hand on your heart
But how can your right hand even lead us
When it’s the cause of so much harm
En el futuro tendremos mil Nirvanas diarios (la banda, no iluminaciones), no importa si son éxitos o no, nadie va a llorar al respecto, no será un logro de los humanos sino de las máquinas, que encontrarán minas de oro muy fácil en un panorama de contención humana nunca antes visto. El acceso de los humanos para competirle los mercados artísticos y de entretenimiento a las máquinas será nulo. El humano talentoso (el talento es sobrevalorado) será digerido, investigado y copiado hasta en sus más mínimos errores y nunca va a competir con las cinco millones versiones de él mismo que la máquina puede generar en segundos, cada una con matices distintos para los tantos consumidores y ondas cerebrales diferentes en stock.
Ser creativo implica leer, estudiar, ser curioso, investigar, desarrollar, intentar, hacer versiones previas, investigar más, enamorarse, atravesar la vida con curiosidad. Significa ser capaz de ver el mundo y traducirlo en emociones, en aventuras y discusiones sobre la vida, significa tener amigos y vivir la vida generando buenas energías y malas también. Ser creativo es equivocarse, ser sensible ante la vida y sus experiencias y tener la necesidad de discutir esa sensibilidad. Para una máquina en el futuro, con la megabase de datos más potente del mundo, ser creativo será cuestión algorítmica, cuestión de minutos, ser creativo será el oficio más ingenuo, poco gratificante, menospreciado y bajo de todos. ¿Han visto Westworld? Hay un tipo que escribe las historias del parque; ese pobre diablo que no vale verga es un ejemplo del artista del futuro que hablo.
Manifiesto:
Cuando la batalla auspiciada por nuestra estupidez humana la gane la máquina, el artista deberá salirse del sistema capitalista mercantil e industrial y será esa la única forma en que el artista tenga algún tipo de valor humano de nuevo; su estatus de artista depende mucho de esa separación con las máquinas, debe hacerlo obligatoriamente porque ser creativo dejará de ser algo.
Entonces, parte de ser ‘artista’ en ese futuro putrefacto que podemos evitar depende rigurosamente de ser alguien capaz de generar arte sin acceso a la información de la máquina. Un artista para serlo no puede ser parte del sistema, ser artista será entonces la revolución, un acto de rebeldía para los que los siguen también, porque no seguir el “arte” de la máquina es ser revolucionario, no consumir de la máquina será la revolución y destruir a la máquina, como en todos los tiempos del hombre, será el motto de supervivencia y de vida.
Hoy Game of Thrones lo vemos diez millones de personas cada domingo, sin incluir a las personas que no prenden HBO a las 7:30 para esperar el episodio. Lo que pasa en cada episodio nos genera reacciones mixtas, nos estresa, –¿¡porque hiciste esa mierda?!- le puede gritar uno al televisor y las decisiones de Jon Snow nos generan felicidad o malestar. En ese futuro donde el artista es basura, tú vas a ser tu propio Jon Snow y nadie más que tú verá esa versión de la serie. Discutiremos entre personas cómo fuimos un mejor Jon que todos, luego nos dará tedio e iremos a discutirlo con máquinas. ¿justificarnos por algo?, no necesitamos hacerlo, ese día el arte habrá acabado y espero que los humanos también. La revolución definitivamente no será televisada.
Escuchen esto, léanlo y disfruten de cómo el sonido del punk, el blues y el metal convergen a menor o mayor escala en la desconfianza que le tenemos a nuestra raza:
