Que se vaya la luz

Ayer miramos el cielo y dijimos ni de vaina salimos. Pero más tarde miramos de nuevo dijimos vamos. Estando afuera miramos el cielo dijimos volvamos. Y de cielo en cielo nos fuimos pero nunca llegamos. Por eso nos quedamos.

Hay días que quiero que se vaya la luz, la eléctrica, solo para prender las velas. Escucha uno a los grillos y hacemos chocolate con pan y queso. El celular nos roba la vida y su brillo. He decidido no dejar que los niños vean que soy adicto a las pantallas. Como que si el señor quiere echar pantalla, allá afuera está bien o por allá encerrado. Hay días que quiero que se vaya la luz, para siempre, o por mucho tiempo, que nos cambie, que vuelva y ya no importe, que se pierda y nos encontremos descalzos.

Sueño
Amargo el tinto
Y frío intento
Amar tus pies
En el iglú

A los cortapelos,
Cortamadres
En las busetas no
De la vida pueden irse

Y si se cae la electricidad
Quedamos los humanos viendo un chispero
¿Qué clase de civilización es esa?
Nadie sabe hacer nada
Solo hacer plata
Y la plata no es nada
Ahí tienen su renacimiento, su descubrimiento, su ilustración,
Sus máquinas y su pseudo revolución.

Hay días que quiero que se vaya la luz. Por tres horas, luego seis meses. A ver qué pasa, a ver qué hacemos, a ver qué somos, así sin cables.

Octubre 10, 2024

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